sábado, 16 de noviembre de 2013

Melodía callada


Su sonrisa brilló como un faro en la noche. Por un momento no solo iluminó la calle, retiró hasta la más ínfima sombra en mi alma. 
Su mirada encendió el ambiente. Su mirada retadora, picara y salvaje hizo latir mi viejo corazón de piedra. 
Después de un largo camino y mil historias que contar, todos nos convertimos en estatuas. Con aparente movimiento pero carentes de sentido y sentimiento. 
Su voz rompió el aislamiento al mundo. El latido de su corazón en mi oído fue el metrónomo que dio ritmo de nuevo a mi canción.
Porque todos estamos hechos de estrellas, y el universo es una melodía inacabada. 
Ella fue el músico que dio vida de nuevo a mi alma. Y como ocurre siempre, cuando el artista nos abandona…. el instrumento queda en nada. 
Su sonrisa brilló como un faro en la noche. Y yo recuerdo lo que es vivir en la luz de su mirada mientras espero que vuelva a susurrarme una palabra.